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Patricia Bullrich volvió a diferenciarse de Javier Milei y, tres días después de las elecciones, salió a reconocer públicamente el triunfo de Lula en Brasil. La senadora también reclamó que la justicia no persiga a Flávio Bolsonaro, por lo que en Las Fuerzas del Cielo aprovecharon para acusarla de tibia.

"La gente decide en las urnas y su voluntad se respeta. Ese es el principio fundamental de toda democracia. Tenemos profundas diferencias políticas con el nuevo gobierno de Brasil, pero nuestros países comparten una historia, intereses estratégicos y enormes oportunidades de cooperación", escribió Bullrich.

Luego intentó atajarse de las críticas libertarias bancando al fugado Bolsonaro. "Es importante que la democracia no sea binaria: el que gana gobierna y el que pierde va a la cárcel. La utilización de una Justicia no imparcial como instrumento para eliminar a la oposición es una herramienta de poder que nunca puede ser el camino de una democracia", agregó la jefa del bloque de LLA en el Senado.

Pero las críticas igual le llegaron. Desde Las Fuerzas del Cielo, el espacio que lidera Santiago Caputo, acusaron de tibia a Patricia y dicen que está regresando al PRO. "Volvió el marcospeñismo", chicanean.

"Típico comentario tibio e inentendible del PRO. Volvió a las bases", dijo a LPO un dirigente caputista. 

La fuente consultada por LPO agregó una lectura más picante sobre el mensaje y su impacto en Argentina. "Patricia abrió la puerta a que la situación de Cristina Kirchner sea como la de Bolsonaro", señaló. En otras palabras, a que desde el gobierno admitan que la expresidenta es perseguida.

Patricia faltó a la reunión de gabinete y agrava la tensión con Milei: "No tenía ganas de ir"

El mensaje de Bullrich marca otro paso en su estrategia de despegarse de Milei, que no quiso que haya ninguna reacción oficial respecto a las elecciones en Brasil. El único argumento esbozado por el gobierno para justificar la negativa es que en su momento Lula no saludó a Milei cuando fue electo. Pero el problema es que Lula sí lo hizo.

Milei quedó solo en su posición de no reconocer el triunfo de Lula y tampoco condenó la situación judicial de Flávio Bolsonaro, aunque su gobierno haya facilitado la fuga a Estados Unidos.

Esta semana, Patricia Bullrich pegó el faltazo a la reunión de gabinete encabezada por Milei. "No tenía ganas de ir", dijeron en su entorno. Previamente había salido a cruzar al presidente por su amenaza de quemar periodistas en la hoguera.